Sucesos

Por R. Medina

Fotos: César Vilá

Raúl Paz llega al Espacios Tapas Restaurant a las 12:15 a.m. Es sábado, 25 de junio, y pocas horas antes había iniciado un concierto en el teatro más grande de Cuba. Uno pensaría que el cantautor, a las 12:15 a.m., solo quiere una cerveza y una esquina anónima. Demasiada guitarra y voz forzadas para una noche. 

Pero quienes lo vieron –entre las tres y las cuatro de la tarde del viernes 24– supervisar la instalación de un pequeño escenario en el patio del bar, saben que la fiesta pactada con los propietarios de Espacios también era importante para el compositor. A este lugar Paz siempre vuelve, porque encuentra apoyo para sus proyectos. 

“Es un viejo amigo nuestro”, afirma Raúl Silva, principal responsable del negocio, y enumera satisfecho algunos de los músicos que han convertido a Espacios en un sitio singular de la noche habanera: David Torrens, Kelvis Ochoa, Carlos Varela, Descemer Bueno, los populares Gente de Zona…

Dice Raúl Silva que uno de sus propósitos ha sido dar un lugar a la cultura cubana, precisamente un “espacio” donde lo mejor de la música y las artes visuales se encuentren.

Otra de las razones para recalar esa noche allí es el recibimiento a Carlos Miranda, dueño del restaurant Seaspice (Miami, Estados Unidos), quien junto a su familia promovió y participó en uno de los recientes videos clips de Raúl Paz. Chiquita es el título del single con arreglos del músico y productor Arbise González (Motiff, presente en la fiesta), que ahora circula también en formato audiovisual.

Para Silva es muy importante el contacto con empresarios de la diáspora cubana: “Cuando fui a Estados Unidos me di cuenta de que no debemos importar de allá, sino que tenemos mucho que mostrarles de nuestra cultura, de la parte que no está asentada en Miami. Estos amigos cuando vienen quedan fascinados de cómo trabajamos y hacemos nuestras fiestas. Sueño con que algún día un restaurant cubano pueda transmitir su experiencia allá, mostrar cómo se desenvuelven sus trabajadores”.

No parece estar muy lejos ese día. Cuando Silva recibe y explica a los visitantes de Miami cómo su casa se convirtió en un próspero negocio, Carlos Miranda bromea: “Bienvenidos a Seaspice, en La Habana”. Ese ambiente cómplice no hace más que ensancharse cuando Raúl Paz –cerca de las dos de la mañana– reanuda su actuación de la jornada cantando La otra esquina, y luego Mama, Carnaval

Los invitados corean y bailan como si estuvieran en el teatro Karl Marx, a las nueve de la noche. Cuando interpreta Solos tú y yo, el músico lanza un guiño al Espacios Tapas Restaurant: “solo nosotros sabemos cuántas cosas han pasado en este lugar, gracias por recibirme siempre”.

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Carlos Miranda y Raúl Silva

 

mou 132Fiesta en Espacios Tapas Restaurant